Posible designación de Guillermo Shinno como ministro del MINEM genera cuestionamientos de conflicto de intereses
Organizaciones sociales y autoridades del sur cuestionan que el exviceministro pueda asumir la conducción del sector minero, luego de haber dirigido al Grupo Apumayo, actual gestor del proyecto Crespo. Durante su anterior gestión como ministro de Energía y Minas se aprobaron permisos determinantes para dicho proyecto.
La posible designación de Guillermo Shinno Huamaní como titular del Ministerio de Energía y Minas ha generado preocupación entre organizaciones sociales, comunidades y autoridades locales del sur del Perú, que advierten que su trayectoria entre el sector público y la actividad empresarial minera podría afectar la confianza necesaria para conducir los conflictos socioambientales actualmente pendientes.
El cuestionamiento no se limita a que Shinno haya ocupado cargos tanto en el MINEM como en empresas privadas del sector. Su trayectoria presenta una conexión concreta con el proyecto minero Crespo, ubicado en la provincia de Chumbivilcas, región Cusco, cuya ejecución es actualmente cuestionada por comunidades de su área de influencia.
Shinno fue viceministro de Minas entre febrero de 2012 y enero de 2017. Durante ese periodo, el Ministerio de Energía y Minas aprobó medidas administrativas fundamentales para la viabilidad ambiental y operativa del proyecto Crespo.
El 12 de julio de 2013 se aprobó el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto mediante la Resolución Directoral N.° 247-2013-MEM/AAM. Posteriormente, el 21 de mayo de 2014, se emitió la Resolución N.° 0185-2014-MEM-DGM/V, que aprobó el proyecto de concesión de beneficio “Crespo” y la construcción de su planta de beneficio. Finalmente, el 5 de agosto de 2014, mediante la Resolución N.° 0287-2014-MEM-DGM/V, se aprobó el Plan de Minado para las actividades de desarrollo y preparación.
Si bien estas resoluciones no fueron necesariamente suscritas personalmente por Shinno y en ese momento el titular del proyecto era Compañía Minera Ares, las decisiones fueron adoptadas mientras ejercía la conducción política del Viceministerio de Minas y tenía bajo su ámbito a los órganos responsables de la política y gestión minera del país.
Del MINEM al grupo que adquirió Crespo
Años después de dejar el Viceministerio, Shinno asumió la Gerencia General Corporativa de Compañía Minera Apumayo, cargo que ejerció desde noviembre de 2019 hasta marzo de 2026, de acuerdo con la información consignada en su perfil profesional.
Durante su gestión empresarial, el Grupo Apumayo adquirió el proyecto Crespo y asumió su desarrollo a través de una empresa vinculada. De esta manera, Shinno pasó de ocupar uno de los cargos más importantes del Estado en materia minera, durante el periodo en el que se aprobaron permisos esenciales para Crespo, a dirigir posteriormente al grupo empresarial que adquirió y actualmente gestiona ese mismo proyecto.
Esta secuencia ha reavivado el debate sobre la denominada “puerta giratoria”, entendida como el tránsito de altos funcionarios entre entidades reguladoras y empresas pertenecientes al mismo sector económico. Aunque este desplazamiento no demuestra por sí mismo la comisión de una infracción, sí plantea interrogantes éticos sobre la independencia de las decisiones públicas, el posible aprovechamiento de conocimientos adquiridos en el Estado y la existencia de conflictos de intereses reales, potenciales o aparentes.
El cuestionamiento se intensifica ante la posibilidad de que Shinno vuelva al MINEM como máxima autoridad política apenas unos meses después de dejar la dirección de Apumayo.
Cuestionamientos desde el sur
Las alertas por la posible designación de Shinno se extienden a otras regiones del sur del país donde empresas con las que estuvo vinculado han enfrentado controversias socioambientales.
En Puno, autoridades y organizaciones sociales de la provincia de Melgar mantienen reclamos relacionados con la contaminación de la cuenca del río Llallimayo, atribuida por los pobladores a operaciones mineras de Aruntani del grupo Apumayo. Alcaldes y dirigentes han denunciado la falta de avances en los compromisos asumidos por el Gobierno y han solicitado medidas concretas de remediación, atención sanitaria e indemnización.
En Ayacucho, comunidades de las provincias de Lucanas, Parinacochas y Páucar del Sara Sara han expresado durante los últimos años preocupación por posibles impactos ambientales vinculados a operaciones de Apumayo S.A.C. Estas controversias dieron lugar a movilizaciones y conflictos sociales de significativa intensidad.
En Cusco, además del caso Crespo, organizaciones comunales de Chumbivilcas han formulado cuestionamientos a operaciones de empresas vinculadas al Grupo Apumayo, especialmente respecto del uso de recursos hídricos, los procesos de remediación ambiental y la atención de los reclamos comunales.
Para dirigentes del sur, estos antecedentes podrían dificultar que Shinno sea reconocido como un interlocutor imparcial en mesas de diálogo y procesos de negociación destinados a resolver conflictos relacionados con empresas que dirigió o con proyectos vinculados a su trayectoria profesional.