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Así es la vida de a Vicentina Phocco, productora de café que triunfó en EEUU


ANDINA
07/05/2018

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La productora del café marca Quechua Vicentina Phocco Palero, reveló que antes de dedicarse al cultivo de café, ella solo se dedicaba a labores domésticas de su casa y su esposo eventualmente trabajaba en la mima, el ingreso que percibía por esa labor apenas era para sobrevivir.

Hasta que en el año 2004 Vicentina y su esposo Pablo Mamani Apaza, decidieron cambiar de rumbo para dedicarse al cultivo de café en su terreno ubicado en el valle del distrito de Alto Inambari, de la provincia de Sandia, en la región Puno.

“Este oficio la heredamos de mi suegro, pero a mi esposo no le gustaba trabajar en la chacra, pero poco a poco se acostumbró y empezamos a cultivar café con el apoyo de Naciones Unidas”, narró Vicentina Phocco.

De esta manera, inició con la plantación de cafetales con la idea de ser una de las mejores productoras de café y, hasta que se impuso en la feria Global Specialtu Coffee EXPO Seattle 2018, en Estados Unidos, en el que ganó el premio al mejor café de calidad.

“Quiero seguir adelante, y exportar a otros países para educar a mis hijos”, refiere Vicentina, en medio de su modesta sonrisa, quien junto a su menor hijo y su esposo muestran el galardón obtenido en los Estados Unidos.

Las muestras de café que lo llevó a la cúspide, los cultiva en un área de tres hectáreas y medio, en el que trabaja 10 horas diarias haciendo limpieza de malezas y el control de plagas. Nos reveló que solo pueden cosechar en cada luna llena.

Todos los días se levanta a las 03:00 horas para preparar sus alimentos y a las 07:00, junto a su esposo, se va a su chacra y para ello tienen que caminar 30 minutos por un accidentado camino de herradura.

“Nosotros vivimos del café”, refiere la dama puneña y no deja de tener la razón, el volumen de su producción alcanza a 20 quintales por hectárea y los vende a 360 dólares el quintal, y sus ventas lo canaliza a través de la Central de Cooperativas Agrarias Cafetaleras de los Valles de Sandia (Cecovasa).

Por último, agradeció a la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) y la municipalidad de Alto Inambari, que los apoyo con asistencia técnica y dotación de materiales, que les permitió mejorar la calidad de café.

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