Domingo, 20 de mayo 2018 - Diario digital del Perú

La cuestión siria: una explicación al conflicto entre EEUU y Rusia


Milcíades Ruiz

Milcíades Ruiz
20/04/2018

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Mucha gente hace su vida cotidiana como lo hacen los insectos tan solo con la preocupación de la supervivencia, ignorando los peligros que lo acechan. Solo ve su entorno y nada más. Conoce a sus depredadores políticos locales pero no a los globales. Por eso cuando escucha los noticieros justificando la agresión de EE UU a un país lejano como Siria, no entiende qué es lo que está pasando allí. ¿Por qué, la coalición EE UU, Inglaterra y Francia se toman la atribución de castigar a Siria, pasando por encima de las Naciones Unidas, violando impunemente el Estado de Derecho mundial, sin que un tribunal internacional haga justicia? Aquí va una versión distinta a la mediática.

Estoy seguro de que la gente se indignará por la cobardía de un grupo de grandotes pegándole abusivamente a un pequeño acusándole de algo que no hizo. Bueno pues, esta misma figura es la que calza con lo sucedido con la pequeña Siria bombardeada por esos tres países occidentales bajo la falsa acusación de que el gobierno ha empleado armas químicas contra su pueblo. “Eso no lo podemos permitir” dicen los grandotes y a través de sus cadenas informativas justifican este abuso sin tener autoridad para ello, al tiempo que los gobernantes de países acólitos de EE UU como el nuestro, repiten en coro: “Te respaldamos señor, alabado seas”.

Si una comisión especializada de las naciones unidas estaba viajando a constatar la acusación verificando sobre el terreno, ¿Por qué bombardear un día antes de la llegada de esta comisión? No tiene sentido hacerlo y si no hay lógica es porque las razones son otras o quizá se trate solamente de una estratagema de pretexto. “Tenemos información de que el gobierno de Siria ha utilizado armas químicas contra su propio pueblo” dicen los grandazos sin tener prueba alguna, pero eso tampoco tiene lógica pues las fuerzas gubernamentales estaban acabando con sus enemigos usando armamento convencional. Entonces tampoco había necesidad de recurrir a armas vedadas.

Todo indica pues que se trata de un montaje ocultando el verdadero motivo. Este, sigue oculto para la población mundial. Pero por lo pronto, los gringos ya saben que el 70% de sus misiles han sido interceptados. Esto es muy importante para ellos. Era una prueba para medir capacidad de respuesta ya que con Irak y Afganistán fue muy fácil, pero estando allí los rusos los riesgos de un fracaso ante un proyecto de invasión podrían ser fatales. La manera de saberlo es probando, bajo cualquier pretexto. Esta razón militar si tiene lógica y encaja con los propósitos de derrocar a toda costa al presidente Al Assad.

Pero contraviniendo la acusación de Trump al presidente de Siria, Bashar Al Asad, al que tilda de dictador que envenena a su pueblo con gases químicos, otras fuentes periodística han difundido imágenes en la que se ve al líder sirio yendo al día siguiente del bombardeo a la zona de guerra manejando su auto al mismo estilo del uruguayo José Mujica, sin guardia de seguridad ni caravanas militares, siendo ovacionado por las tropas al grito de “Bashar, con nuestras armas y con nuestra sangre te redimimos” mientras que el pueblo salía a las calles multitudinariamente en marchas de apoyo a su presidente.

En cambio, la población de los países agresores ha salido a las calles a protestar contra el ataque a Siria. Pero también, el ataque a Siria sirvió para constatar la capacidad de los aliados y el hecho de que Inglaterra solo haya podido dispara solo 8 misiles da la sensación de una participación “deprimente” para el orgullo militar inglés. Francia disparó 12 y el resto de los 103 lanzados fueron lanzados por EE UU desde sus embarcaciones en Europa. Pero un centenar de misiles para tres objetivos que no era tropa sino inmuebles de investigación, francamente resulta ridículo militarmente a un costo político muy alto.

En efecto, los que han salido perdiendo son los gobernantes de los países agresores que tras el ataque soportan fuertes críticas de la oposición política respectiva y quedarán mal parados si la comisión de las naciones unidas no encuentra evidencia del supuesto uso de armas químicas. La sabiduría popular le llama a estos casos: “Ir por lana y salir trasquilados”.

Pero al igual que las bandas de delincuentes y asesinos en serie, que tienen una modalidad delictiva que los identifica, encontramos esa similitud en el caso de Siria: El típico estilo y métodos para derrocar a un gobierno que no se alinea con EE UU. Lo ha repetido en muchos países del mundo utilizando la CIA. Como en el caso de Venezuela empieza financiando a la oposición, proveyendo armas y explosivos a los opositores en sus marchas para desestabilizar al gobierno, soborna militares, contrata mercenarios, etc. En Siria hizo lo mismo, pero los opositores militarizados se salieron fuera de control optando por el terrorismo político religioso.

Estados Unidos y sus aliados se vieron precisados a reprimirlos bombardeando a los rebeldes desde territorios árabes invadidos con el apoyo de gobiernos árabes alineados. El surgimiento del estado Islámico complicó la estratega de EE UU, pero para este, lo importante era derrocar al presidente sirio aunque sea con terroristas. Siria acudió a Rusia y con el apoyo de este país ha aniquilado a los opositores armados recuperando el terreno perdido y esto fortalece al presidente Bashar haciendo más difícil su derrocamiento. Tanto esfuerzo de EE UU y sus aliados sin poder alcanzar el objetivo trazado. Es una frustración enorme.

Pero ¿Por qué ese afán de derrocar al gobierno sirio? Pues porque está en un lugar estratégico para el dominio mundial. Está en la franja petrolera más importante para el desarrollo de los países occidentales y un gobierno no alineado con ellos pone en grave riesgo esa franja de abastecimiento. ¿Se imaginan lo que podría pasar si esa franja le corta el abastecimiento de petróleo a occidente? El derrumbe sería fatal. Sometido Irak, Afganistán y alineados otros países de la franja petrolera podría estar asegurado el abastecimiento de este combustible imprescindible para la industria, navegación, transporte, etc. Pero mientras Siria no se alinee con occidente el peligro subsistirá.

Esta franja petrolera está en la frontera entre oriente y occidente desarrollado. En el mapa geopolítico lo que gana oriente lo pierde accidente y viceversa. El rechazo de los pueblos árabes a occidente es cada vez mayor y si los pueblos árabes recuperan la franja independizándola de EE UU entonces el dominio islamista prevalecerá en esa región con lo cual Israel corre grave peligro de existencia. Esto hace que la presión judía sobre los gobiernos de occidente sea determinante con lo cual, el dominio de Siria es doblemente estratégico.

Antes de la disolución de la URSS, Siria estaba lineada con el bloque soviético aun cuando no era un país socialista, pero muchos estudiantes sirios se educaron allá donde muchos cuadros políticos recibieron formación y luego fueron líderes antimperialistas. De modo que la resistencia siria tiene también este ingrediente.

En resumen, podríamos decir que el territorio en disputa sigue siendo de vida o muerte para occidente. Oriente ha avanzado bastante y su dominio ha traspasado esta barrera y lo tenemos posicionado en América Latina. Será difícil revertir esta situación y la tendencia en perspectiva es que occidente se va debilitando mientras oriente se fortalece. La tercera parte de las inversiones chinas en el Perú son de transnacionales chinas, EE UU y Europa crecen a un ritmo de 2% mientras que china lo hace a un ritmo mayor al 6%.

¿Nos afecta lo que sucede en Siria? Si tenemos en cuenta la situación global y nuestra dependencia de EE UU la cuestión Siria podría ser determinante. La derrota de EE UU puede marcar la decadencia de nuestro mayor depredador, facilitar la liberación nacional y recuperar nuestra soberanía. Pero ya es momento de acabar esta nota y aquí me quedo.

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