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La vida en La Rinconada: el oro más difícil está en Perú (Video)


Actualidad RT
09/03/2018

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FOTO: Mineros en La Rinconada. ElPais.com

En La Rinconada, la población situada a más altura del planeta, los sueños de prosperidad conviven con las realidades más duras y miserables. En esta ciudad de Perú miles de hombres trabajan en las minas de oro en condiciones infrahumanas a cambio de lo que puedan recoger en un día al mes. Aunque nadie los conoce, la leyenda dice que hubo mineros que se hicieron ricos así. Lo que sí sabemos seguro es que esta es una de las zonas más duras y hostiles de la Tierra.

Cinco siglos después de la fiebre del oro, por la que los conquistadores derramaron ríos de sangre nativa, la mina de La Rinconada sigue siendo un mito alimentado por lo apartado y por su difícil acceso en los inmensos Andes. RT ha explorado las calles de esta localidad situada a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar para hablar con sus gentes y entender cómo se vive en el asentamiento humano más alto del planeta.

EL PROBLEMA DE LA CONTAMINACIÓN

Con sus 400.000 habitantes, Juliaca es la ciudad cercana más grande, además de principal punto de partida hacia la mina de La Rinconada. En sus terminales operan unas 20 empresas de combis que entre las 3 de la madrugada y las 8 de la noche ofrecen viajes continuos. Los vehículos salen repletos de mineros y comerciantes que, tras un viaje de unas cuatro horas, bajan hasta la población situada a mayor altura del planeta. Además de por su peligro, este es un lugar tristemente famoso por su hostilidad, pues se trata de una zona en la que suelen registrarse atracos debido a la ausencia de policías.


El paisaje de cerros nevados de la cordillera contrasta con las montañas de basura. Según Edgard Quispe Medonza, ingeniero de mina, el problema radica en la despreocupación y el completo desarraigo de las personas que habitan o visitan el lugar. “El problema es que acá todos vienen, sacan algo aprovechable y no les interesa mejorar lo que es la población”, lamenta.

Y no es de extrañar, pues hace cuarenta años este lugar apenas estaba habitado por un grupo de mineros que comenzaba a extraer artesanalmente el oro del Cerro Nevado. A día de hoy, en determinadas épocas del año la población supera los 70.000 habitantes, que en su mayoría son mineros que trabajan temporalmente en la zona.

RICA EN ORO, POBRE EN CONDICIONES

La localidad de Cerro Lunar es uno de los asentamientos que se encuentra junto a La Rinconada. Pese a la riqueza mineral del lugar, las condiciones de vida son miserables. Los habitantes no disponen de agua potable ni de desagües. Asimismo, el único medio del que disponen para combatir el frío es la ropa, ya que tampoco hay calefacción. Otro de los problemas es que los lugareños arrojan los residuos directamente a las calles y el resultado es un ambiente antihigiénico que acarrea todo tipo de enfermedades.

Según el testimonio del único médico del lugar, Hilmer Cutipaca Huina, el principal problema de salud son las enfermedades diarreicas. “Las personas se contaminan. Bueno, los niños tocan el agua, ingieren el alimento con eso y de ahí el problema”, explica. A ello se unen “enfermedades infecciosas” como la sífilis y la gonorrea, que provienen en su mayoría de los locales de prostitución.

El clima tampoco es el mejor, ya que los habitantes de La Rinconada deben soportar bajas temperaturas. Otro inconveniente es el alto índice de delincuencia, que hace que la zona se convierta en un lugar inseguro. La Policía, que apenas cuenta con una veintena de efectivos, carece de efecto disuasorio frente a los atracos y actos de violencia se registran a diario.

 

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